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jueves, 1 de octubre de 2020

SUBJETIVISMO Y MATERIALISMO



Una reflexión crítica sobre El doble compresor, de Ramón Casares


A raíz de un artículo que escribí en el blog sobre Monismo y dualismo Ramón Casares me envió amablemente su libro El doble compresor ( www,ramoncasares.com ) para que lo leyera y lo comentara.

  He leído el libro, muy denso e interesante y que plantea gran cantidad de problemas filosóficos. Voy a comentar aquí algunas de sus hipótesis y mi comentario crítico. No pretendo resumir el libro ( disponible en la dirección electrónica citada ) sino formular algunas de las ideas que me han sugerido sus planteamientos. Aunque no estoy de acuerdo con lo que plantea el libro la mejor función que un texto filosófico tiene es la de dar que pensar. Ramón Casares lo consigue.



 


    Primera hipótesis epistemológica : Defensa del subjetivismo y crítica del objetivismo realista

 El objetivismo es falso porque plantea que hay entidades materiales independientes que podemos conocer de manera objetiva. La crítica de Ramón Casares se basa en que los objetos son construcciones subjetivas a partir de nuestra percepción y nuestra lógica. Nuestros sentidos y nuestra razón son las que generan los objetos mensurables en términos de espacio y de tiempo. Nuestro conocimiento de un proceso de acumulación, comprensión y ordenación de información. No hay objeto sino información fuera de nuestro conocimiento. Es el sujeto el que construye el objeto, por lo que es el sujeto la causa del objeto. Pero no es solipsismo porque afirma la existencia de una información ajena al sujeto.

sábado, 26 de marzo de 2016

QUENTIN MEILLASSOUX : EL REALISMO ESPECULATIVO



 Depués de la finitud. Ensayo sobre la necesidad d ela contingencia

Quentin Meillassoux

  Prefacio de Alain Badiou
  ( Margarita Martínez)
  Buenos Aires : Caja Negra, 2015

 Escrito por Luis Roca Jusmet

   Nos encontramos aquí con un libro de lo que podríamos llamar de filosofía pura. Y filosofía pura quiere decir filosofía dura, no nos engañemos. Dura quiere decir difícil, porque las problemáticas que plantea y en las formas que lo hace Quentin Meillassoux, implica estar bien iniciado en el lenguaje filosófico. No es un ensayo de lo que podríamos llamar filosofía mundana, accesible a cualquier ciudadano ilustrado. Deberíamos situarlo dentro de la filosofía académica, pero en el sentido más noble del término. No trata de cuestiones que solo interesen a especialistas, ni mucho menos. Plantea un problema que puede interesar a cualquier ser pensante: ¿ Hasta que punto podemos conocer la realidad ? A partir de aquí aparecen otras, como hasta que punto la ciencia muestra las cosas tal como son o solamente como las vemos nosotros, Para tratar el tema Meillassoux se dirige a los clásicos de la filosofía moderna : Descartes, Leibnitz, Hume y Kant. A Descartes para criticarle, porque representa para él la metafísica dogmática, el intento de fundamentar un Absoluto, que no sería otro que un Ser perfecto al que acostumbramos a llamar Dios. A Leibnitz para cuestiona su axioma del principio de la razón suficiente, es decir la idea de que todo lo que existe ha de tener una razón para hacerlo. A Hume para reivindicar la actualidad del problema que lleva su nombre. El problema de Hume es el de la incapacidad de justificar el principio de causalidad y, por lo tanto, las leyes necesarias en la naturaleza. ¿ Cómo podemos saber que lo que ocurre siempre seguirá ocurriendo ? ¿ Cómo podemos saber que hay una conexión necesario entre los dos hechos que llamamos causa y efecto ?. Hume era un escéptico que criticaba el sueño dogmático de los racionalistas como Descartes o Leibnitz. Pero Kant dió la vuelta al asunto al plantear la salida trascendental. Se trataba de considerar el principio de causalidad como la única manera que tenemos los humanos de ordenar los hechos en forma de conocimiento. Esto estaba enmarcado en un planteamiento radical. El sujeto del conocimiento y el objeto se constituyen mutuamente. Lo cual quiere decir que es el sujeto, con sus formas "a priori" ( dentro de las cuales el principio de causalidad es una de ellas) el que constituye el mundo que conocemos. Esto no quiere decir, como planteaba el idealismo de Berkeley, que es nuestra mente la que se inventa un mundo. Quiere decir que hay un ser que se manifiesta a los humanos como fenómeno. Lo que conocemos es el fenómeno y la objetividad no es el conocimiento del ser sino el conocimiento universal del fenómeno. Conocimiento universal quiere decir que los humanos podemos establecerlo de una manera común. Esto es la ciencia, lo que la comunidad intersubjetiva puede contrastar de la misma manera.