viernes, 10 de enero de 2014

TIEMPO Y SUJETO


 

  Escrito por Luis Roca Jusmet



El tiempo no existe ¿ o sí ?. Es un concepto muy ambiguo. Existen los procesos que conforman la realidad. Cuando el gran científico Illy Priggine habla de la flecha del tiempo se refiere a los procesos irreversibles del mundo físico. La vida es un proceso irreversible, que se va construyendo en el devenir. Si lo pensamos atentamente es muy enigmático. Einstein decía que el tiempo no existía porque el mundo físico no era un proceso. A Einstein le gustaba Parméndides, que como el Vedanta, hablaba de una Realidad Absoluta. Los acontecimientos son entonces la percepción humana y relativa de esta realidad absoluta. Schopenhauer también lo afirmaba. Discutía con Popper sobre el tema. Popper era más heraclitiano. Más chino también podríamos, decir porque en China siempre se entendió la realidad como un proceso de transformaciones.


Aristóteles marcó el camino correcto. El tiempo es la medida del cambio. Los cambios existen y son el despliegue de lo potencial, su actualización. Pero es importante entender esto de una manera interactiva, no leibnitziana. Para Leibnitz lo real es como un puzzle donde encajan todas las piezas. La concepción interactiva quiere decir que los encuentros son los que determinan lo que ocurre. Lo que se actualiza debe ser algo que existe en potencia en mi pero no depende de mi lógica interna el que se dearrolle o no. Esto es un determinismo mecánico. Todos son condicionamientos que interactúan y que determinan lo que ocurre. Es una concepción dialéctica, hegeliana, contra la concepción mecánica. Lo real es una red que se va tejiendo.

jueves, 9 de enero de 2014

EL PRISMA DEL LENGUAJE




Guy Deuscher
(Traducción de Manuel Talens)
Editorial Ariel, Barcelona 2011

  Escrito por Luis Roca Jusmet
Quizás la palabra imprescindible sea excesiva, pero en todo caso sí me parece que éste es un libro necesario para salir de la confusión en que estamos sumergidos respecto a lo que dicen hoy los lingüistas sobre la relación entre el lenguaje, el pensamiento y el mundo. Políticamente comprobamos cómo se utiliza, a conveniencia, tanto el relativismo como el universalismo lingüístico para justificar las propias posiciones. Los nacionalistas quieren sostener la identidad política que reivindican sobre una identidad cultural que en la mayoría de los casos remiten a la lengua. De esta manera, dicen que cada pueblo tiene una cultura propia que viene determinada fundamentalmente por una lengua propia y que ésta genera un mundo propio, una manera específica de concebirlo. Sus críticos afirman que hoy los lingüistas defienden que la lengua es simplemente un instrumento y que sus bases, siguiendo el innatismo de Chomsky, son universales entre todos los humanos. Al mismo tiempo, estos planteamientos sobre el relativismo/universalismo lingüístico tienen mucho calado filosófico. El lenguaje, sobre todo como manera de acceder a lo real, ha sido uno de los temas estrellas de la segunda mitad del siglo XX, y todavía continúa. De Wittgenstein y Heidegger llegamos al famoso giro lingüístico enunciado por Rorty, a partir del cual justifica una teoría convencionalista de la verdad. Igualmente, todos los estructuralistas, post-estructuralistas y post-modernistas han teorizado sobre el tema. Por todas estas razones me parece muy importante que un lingüista consistente y abierto coja el toro por los cuernos e intente concretar, con todos sus matices, qué es lo que puede sostener desde la ciencia lingüística sobre el problema.
Guy Deustscher es este valiente y brillante lingüista que se ha atrevido a hacerlo. Nacido en 1962 en Tel Aviv, pero instalado académicamente en Inglaterra (Cambridge, Manchester, Oxford), plantea con el estilo claro y riguroso de lo mejor de la tradición anglosajona una elaboración impecable sobre la cuestión, evitando en todo momento esas generalizaciones apresuradas que tanto daño hacen hoy a las teorías y contrastando lo que dice con abundantes datos empíricos y con una ética de la verdad que le hace huir como la peste de las seducciones del discurso atractivo e ingenioso.

martes, 31 de diciembre de 2013

PENSAR RÁPIDO, PENSAR DESPACIO



Reseña de

Pensar rápido, pensar despacio

Daniel Kahneman
( Traducción de Joaquín Chamorro Mielke)
Madrid : Debate, 2012

 Luis Roca jusmet

Este es un libro que presenta un interés diverso, Por una parte es un potente libro de psicología, por otro tiene un interés en múltiples campos ( por ejemplo la economía) y finalmente nos proporciona un material muy útil para la reflexión filosófica
El libro está dividido en cinco partes, cada una de las cuales tiene una consistencia propia, y en una conclusión que se recoge a partir del hilo conductor que los une. Empezaremos por el primer tema, en el que el autor fundamenta teóricamente el conjunto del libro a partir de su planteamiento sobre los dos dos sistemas de pensar. El sistema 1 es intuitivo y el sistema 2 es argumentativo. Normalmente utilizamos el sistema 1 porque es más rápido, más fácil y familiar. Lo hacemos para formular un juicio o para decidir. No hay razonamiento, hay una aplicación automática de la intuición. Esta no debe ser mitificada. Aunque a veces puede condensar toda una experiencia previa
( la del experto) otras veces puede ser simplemente la repetición de un prejuicio. Va directamente a la conclusión sin ningún razonamiento previo. A veces es eficiente porque nos ahorra tiempo y esfuerzo ( cuando la situación es familiar) y otras veces es arriesgado ( porque es una situación que no conocemos y es precipitado). Lo cual no quiere decir que cuando la intuición lo que hace es proyectar un prejuicio entonces la familiaridad conduce al error. Son lo que el autor llama las ilusiones cognitivas. El sistema 2 implica más dificultad y el sistema 1 recurre al 2 cuando duda y hay entonces un proceso de deliberación, de comparación y de elaboración. Hay reflexión, cálculo y hace falta lógica y paciencia. Pero el sistema 1 no es inmediato, hay detrás un mecanismo espontáneo de asociación que es como una serie de ondas que se van bifurcando. La idea motor conduce a un encadenamiento, muchas veces no consiente, que conduce a la acción.

¿ QUÉ SIGNIFICA PENSAR ?







Escrito por Luis Roca Jusmet


 El pensar se dice de varias formas. Estas maneras pueden reducirsem bajo mi punto de vista, a cinco. Formar conceptos, elaborar ideas, formular juicios, construir argumentos e imaginar posibilidades. En las cinco formas interviene el lenguaje. No considero que se pueda pensar sin lenguaje simbólico. En las cinco formas interviene la experiencia. Si no hiciéramos de la experiencia el soporte del pensar no podríamos diferenciar el pensar válido de la especulación vacía o incluso del delirio. El delirio, como ha mostrado el psicoanálisis, tiene una lógica impecable. Lo que ocurre es que se desvincula totalmente de la experiencia de los procesos reales que se dan en el mundo.  Los conceptos son maneras intuitivas de captar estos procesos reales del mundo. Si consideramos su origen podemos ver que el concepto es originariamente una abstracción de procesos empíricos. Me refiero básicamente a las imágenes, que no son sino un resto de las percepciones. Son las imágenes perceptivas. Pero también de las experiencias internas, es decir las emociones. A partir de aquí podemos transformar las imágenes en fantasías. Pero los humanos también elaboramos conceptos teóricos. Estos conceptos pueden ser metafísicos, matemáticos, científicos o morales. Son también intentos de entender la experiencia, aunque no procedan de ella. Los metafísicos nos sitúan en el límite de nuestra experiencia, pero es a partir de ella que accedemos a realidades que no sean físicas. Hablar de Dios o del alma es una manera de querer entender nuestra experiencia más allá del lo sensible. Los conceptos matemáticos los validamos porque los aplicamos al mundo emp´ririco y funcionan. Los conceptos teóricos de la ciencia también se validan a partir de experimentos. los conceptos morales son, finalmente, una manera de valorar lo que experimentamos.

viernes, 27 de diciembre de 2013

EL CONOCIMIENTO DE LO INTERNO

 

 
La expresión y lo interno


David H. Finkelstein
( traducción de Lino san Juan)

KRK, 2010

 Artículo escrito por Luis Roca Jusmet

   David L. Frinkelstein, que podemos situar en el campo de la filosofía de la mente, es un lector heterodoxo de Wittgenstein. El tema que da inicio a la reflexión es apasionante : ¿ Cuál es la base de la autoridad de una persona para considerar que el que sabe más sobre sus estados internos es él mismo ?. A partir de aquí continua el sugestivo trayecto : la relación entre pensamiento y lenguaje, entre percepción y concepto, la diferencia entre mente humana y animal, entre lo consciente e inconsciente. 
 La pregunta radical es, por supuesto, que es lo que entendemos por mente y cómo podemos acceder a ella. El punto de partida es Wittgenstein, que cómo sabemos es uno de los filósofos más potentes del siglo XX, y sus Investigaciones filosóficas. Hay una crítica a sus lecturas más habituales y ortodxas, que son las de John McDowell, Saul Krike y Crispin Wrigth. Así, Finkelstein quiere superar las limitaciones de lo que él llama el detectivismo y el constitutivismo.

FILOSOFIA Y CIENCIA






Escrito por Luis Roca Jusmet

  Bertrand Russell, insigne matemático, filósofo y científico del siglo XX contesta sobre la diferencia entre ciencia y filosofía. Ciencia es lo que sabemos y filosofía lo que ignoramos. Dicho esto se abren dos posibilidades. La del primer Wittgensetin, que plantea la filosofía como un lenguaje sin sentido. Lo que hay que hacer entonces es hablar de cuestiones científicas ( lenguaje con sentido, lo que  sabemos) y callar sobre sobre cuestiones filosóficas. Pero Wittgenstein acepta que la filosofía habla sobre lo más importante : la ética.  De acuerdo, dice, pero esto lo vivimos, lo mostramos con nuestra vida. Russell, en cambio, considera que sobre filosofía podemos hablar. Aunque no sepamos nada de lo que habla la filosofía es un lenguaje con sentido. Porque nos permite hablar sobre lo que podemos y no podemos saber y sobre aquello importante sobre lo que no sabemos. Es decir, la filosofía es , en primer lugar, analítica d ela verdad. La expresión es de Foucault y se refería a lo que inició Kant con su filosofía crítica. Es, en realidad lo mismo que hace Wittgenstein. Habla sobre la verdad. Si la ciencia es un saber, es decir, un conocimiento verdadero, alguién tiene que decir porqué lo es.¿ Son los filósofos o los mismos científicos ? Depende. Si lo que decimos es que el único saber es el científico, porque es el único saber positivo, entonces el filósofo solo sirve para inmolarse en nombre de la ciencia.

ACTUALIDAD DE SCHOPENHAUER


 Escrito por Luis Roca Jusmet

Horkheimer escribió hace tiempo un texto sobre la actualidad de Schopenhauer. Preguntarse hoy por la actualidad de Schopenhauer quiere decir saber hasta qué punto su obra escrita nos puede interpelar a nuestra manera de pensar y de vivir. ¿Cuál es la verdad sobre nosotros mismos que nos puede transmitir Schopenhauer hoy? Preguntarse por la actualidad de un filósofo es siempre, paradójicamente, preguntarse por su inactualidad

 La filosofía debe ser intempestiva, debe cuestionar lo que hay, lo que se cree y en este sentido debe ir contracorriente. Schopenhauer sigue siendo rechazado porque lo que dice cuestiona ilusiones fundamentales de la ideología contemporánea: la ilusión del libre albedrío, el dogma del positivismo, la negación del dolor de existir, la reificación de la locura. También se intempestivo su rigor y la paciencia de su trabajo en una época en que buscamos salidas fáciles que nos tranquilizan. Es igualmente intempestiva su crítica sin concesiones a la filosofía académica y sus miserias. Pero Schopenhauer no es capaz de desmontar ficciones como la de la Voluntad, la libertad o el yo. Otros lo harán. 
Schopenhauer no es muy citado en las historia de la filosofia, pero es capaz de despertar un interés apasionado por parte de algunos filósofos claves del siglo XX. Los casos más evidentes son Ludwig Wittgenstein, Emile Cioran, Giorgio Colli o Clémence Rossett. Parece que aunque él tuviera claro el carácter filosófico de su obra, la repercusión ha sido mayor en el mundo de la literatura : Thomas Mann, Jorge Borges, León Tolstoi. Igualmente me parece clave la influencia del filósofo sobre un escritor imprescindible e inclasificable como Ernest Jünger.
    Como sabemos Schopenhauer considera que tiene un único pensamiento filosófico y que éste está desarrollado totalmente en su obra principal:
El mundo como voluntad y representación. Acabado en 1818, a los treinta años ( aunque lo ampliará unos años más tarde con el segundo volumen) Schopenhauer podría ser el paradigma de la escandalosa afirmación del filósofo esloveno Slajov Žižek de que la filosofía es dogmática por naturaleza, ya que los grandes filósofos hacen es elaborar durante toda su vida las dos ideas fundamentales intuidas en su juventud. Estas intuiciones básicas de Schopenhauer son dos:
1) El mundo es una representación del sujeto, que lo crea como objeto.
2) Más allá del representado por el sujeto el mundo es voluntad.